miércoles, 30 de noviembre de 2016

Dioses olímpicos

En esta página web encontraréis información suficiente para conocer con profundidad los aspectos más importantes de las divinidades griegas.  Recurriremos a ella en todo momento para completar las actividades propuestas.

Nike, diosa de la victoria.

jueves, 22 de septiembre de 2016

Tecleando.

Vamos a jugar un poco con las letras del alfabeto griego.
Haced click aquí o en la imagen para poder escribir en griego en el ordenador.


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Sobre las lenguas romances y el Latín.

Las lenguas romances o románicas son las lenguas resultantes de la evolución del Latín en el territorio por el que Roma extendió su imperio y costumbres durante varios siglos.
La evolución del Latín en las diversas áreas romanizadas fue diferente y por eso dio paso a las distintas lenguas románicas.

Podéis ver en este mapa con mucho detalle su geolocalización.



Vamos a entrar en esta sección de ITER HISPANUM y descubriréis algunos aspectos de la lengua latina.

Además, vais a ver qué uso hacemos hoy del Latín.


jueves, 19 de junio de 2014

Venus y Adonis

                                                           Venus y Adonis




  Estaba atrapado en el interior de un tronco de un árbol de mirra. No necesitaba el vientre materno para crecer. La sabia del árbol me alimentaba. Mis miembros se alargaban y mis órganos se formaban debidamente; Pronto sería lo suficientemente fuerte para respirar y comer por mi mismo.
El árbol sintió que había llegado el momento, estaba listo para crecer. Se arqueó como si lo hubiese sacudido una violenta tormenta. La corteza se rompió y del tronco salió abundante resina. Todas las ramas se inclinaron hacia el mismo lado a la vez, el tronco cedió y se abrió lo suficiente para que yo pudiese salir.
Allí había una ninfa para ayudarme, me sacó y me apretó contra su pecho para darme calor; y me dio la bienvenida al mundo.
La ninfa cogió unas cuántas gotas de mirra y me perfumó con ellas. Cuando la ninfa regresó conmigo al lugar donde estaban sus compañeras, y les contó todo lo que sabia sobre mi.
Mi madre era una princesa que se llamaba Mirra, era hija del rey Cíniras. No veneraba a Venus no sabían porqué, pero era la única de la región que no participaba en  las procesiones organizadas en su honor, la única que no rogaba a la diosa por su corazón. Comentaron que a Venus eso no le gustó e hizo nacer un sentimiento prohibido en el corazón de Mirra, el fuego de la pasión la torturaba. Mirra había dejado de dormir, de comer, no pensaba más que en su padre; quería ser su amante. Para deshacerse de ese deseo incluso intentó quitarse la vida, pero su nodriza lo descubrió y lo impidió. De echo consiguió que tuviese encuentros con Cíniras durante 8 meses pero sin que él se diese cuenta hasta que lo descubrió a la novena noche. Él estaba furioso y avergonzado e intentó matarla, ella consiguió escapar y erraba por el bosque desgreñada, sucia y empañada de sudor cuando una de las ninfas la vio. La ninfa se dirigió a saludarla, pero entonces Mirra se puso a gritar ''¡Me doy asco a mi misma! Dioses, no permitáis que ofenda viva a los muertos. Convertidme en un ser de otro reino.''


Pasaba el tiempo y las ninfas seguían ocupándose de mi con ternura. Me qurian como un hijo. Yo crecía... Y me convertí en un hombre muy apuesto, tan apuesto que un día Venus en compañía de Cupido mientras paseaban por el cielo me vio refrescándome bajo una cascada. Su hijo cupido sin darse cuenta le había pinchado con uno de los dardos. La diosa al momento empezó a sentir como el corazón se le aceleraba, que l temblaban las manos y que su cuerpo ardía de deseo por mi.
Venus descendió majestuosamente cerca de mi, yo corrí a su encuentro y me postré delante de ella. Me dijo que me levantara. Venus estaba maravillada. Me dijo que fuese con ella a dar un paseo y yo accedí.


Venus no se alejaba de mi nunca, desde que me despertaba estaba ahí conmigo, me seguía a todas partes y cedía a todos mis caprichos. Me amaba tanto que había perdido el juicio. Me contó la historia de Hipómenes, y me hizo jurar que no cazaría nunca si no estuviera ella, pero yo no juré nada. El sol estaba bajando así que Venus se despidió de mi, y yo volví al lugar de siempre donde se encontraba el árbol del que había nacido. Me puse a dar antes de dormir, me gustaba dar paseos. Oí un gruñido, era un macho jabalí monstruoso, permanecí inmóvil pero ya me había visto, se avalanzó sobre mi. Todo ocurrió muy deprisa, saqué una flecha y apunté al animal y antes de echar a correr le disparé, y eso hizo que el animal se enfureciese más. Yo grité, y su aullido desgarrador resonó tanto que llegó hasta el cielo.
Venus lo oyó y reconoció la voz de su amado. Vio mi cuerpo lleno de sangre y se arañó el rostro de dolor. De inmediato apareció a mi lado pero yo ya estaba muerto. Me llamó y me ordenó a gritos que me despertara, pero fue en vano. Las ninfas también acudieron allí al oir mi grito. Una de ellas se acercó y le dijo a Venus que llevasen mi cuerpo al lado del árbol de mirra. Venus no accedió y veló mi cuerpo hasta el alba. Las ninfas esperaron a que ella se alejara y cuando por fin lo hizo vinieron a darme el ultimo homenaje, pero mi cuerpo ya no estaba, había brotado de el una anémona roja. Venus me había convertido en un tipo nuevo de flor.

miércoles, 11 de junio de 2014

Eco y Narciso

Andaba ya un buen rato buscando a Juno cuando la vi empapándose la cara en un estanque. Hace varios días que nos pasábamos horas y horas hablando como si fuéramos amigas de toda la vida. Lo cierto es que muchas veces ardía en deseos de contarle aunque todo era una trampa, maquinada por su esposo Júpiter, pero la atracción que sentía hacia él y su penetrante mirada hacía que siguiera adelante con el plan. 

Pensaba que todo marchaba bien, me sentía segura, puesto que la gente siempre me decía que era la reina de las cotorras y que nadie contaba historias como yo, pero esta vez fue diferente. Un día Juno vino muy furiosa al estanque donde quedábamos siempre y destapó mi traición. Le había estado entreteniendo mientras Júpiter se divertía con las ninfas. "A partir de ahora reducirás al máximo el uso de la voz" estas fueron las últimas palabras antes de marcharse y no paraban de resonar en mi cabeza. Mis cuerdas vocales  me ardían y la angustia aumentaba por momentos. Mi metamorfosis ya había comenzado. Había dejado mi cuerpo atrás para ser simplemente una presencia que deambulaba por el cielo, una presencia obligada a repetir la última palabra que los demás emitían. Sin embargo, seguía sintiéndome una persona puesto que sentía, pensaba e incluso amaba.

Desde ese momento pasaba los días y las noches en el bosque observando a cazadores, animales e incluso florecer las plantas. Lo cierto es que el tiempo pasaba y no tenía ilusión por nada, cada vez echaba de menos inventarme historias, entretener a la gente pero sobretodo hablar y decir lo que pensaba.

Nicolas Poussin (1627) Museo Nacional del Louvre
Estaba desanimada y contemplando el paisaje sin prestar mucha atención, hasta que apareció él, Narciso. Al mirarlo por primera vez me di cuenta de que era diferente a todos y sentía que cada día me iba enamorando más. Le seguía a todos lados y escuchaba y veía como rechazaba a todas. Supe que solo se quería a si mismo, pero estaba segura de que si todo fuera como antes lo enamoraría. Era muy difícil soportar tenerlo cerca y que no me viese. En cierta ocasión lo estuve buscando pero no encontraba. Triste, fui al estanque, que era el lugar donde mejor me sentía y entonces lo encontré flotando allí, ahogado. Al cabo de un tiempo, en aquel mismo lugar donde había descansado su cuerpo, había nacido una bonita flor.












     

jueves, 29 de mayo de 2014

Pigmalión

Hola soy Pigmalión y esta es mi historia. Un buen día estaba en mi casa pintando y esculpiendo como siempre. Comencé a trabajar sobre un trozo blanco de marfil hermoso y puro, y empecé a esculpir. Fui "dibujando" una silueta prácticamente perfecta, las curvas de sus caderas, sus finos y largos dedos, su expresión angelical, sus ojos dulces y serenos... , me estaba quedando realmente hermosa.

Cada día fui haciendo un trozo más de su delicado cuerpo y poco a poco fui embrujado por su fantástica belleza y, sin quererlo, me enamoré de aquella estatua de marfil. Pensaréis que estoy loco, yo también lo creia pero ella era diferente a las demás.
 
Un buen día fui al pueblo a por más material y yendo por la calle me di cuenta de que las calles estaban muy adornadas, me agaché y cogí del suelo unos pétalos para ella,  la mujer de marfil. Cuando quise darme cuenta me fijé que era el día de la diosa Venus y quise irme rápidamente a casa, cuando de repente una multitud de gente me llevó hasta la diosa Venus.

Cuando estuve frente a ella,  en su altar dije: " Venus ya conoces mi drama, oh Venus te lo suplico,  si puedes concederlo todo,  haz que sea mi esposa una mujer como la de marfil". Me quedé un rato callado y añadí: " Gracias" .

Cuando volví a casa, allí estaba ella tan radiante como siempre;  me acerqué a ella y le besé sus labios,  eran cálidos,  pensé que me estaba volviendo loco pero ella me acarició la mejilla,  me sorprendí y me puse muy contento; de la alegría la cogí de la cintura y la llevé para que pudiera ver el mar y al cabo de un rato añadí: " Mi nombre es Pigmalión" y ella con voz dulce y amplia sonrisa añadió: " Ya lo sabia".

Atalanta.



 
                                ATALANTA
 
      Mi nombre es Atalanta, la gente cree que es fácil vivir la vida que tengo, solo por mi belleza sobrenatural y mi capacidad de correr más rápido que los atletas de mi región. Pero el caso, es que no pasa un solo día sin que alguien me pida en matrimonio. Pensé que sería buena idea casarme. Pero, ¿ a quién elegir?
Voy a consultar a los dioses, pues solo ellos pueden ayudarme.
Fui al templo y me postré ante Pitia, la transmisora de los mensajes de los dioses, y le pregunté sin más preámbulos:
          - ¿Debo elegir un esposo?
          - Huye de tener esposo, Atalanta. Con todo no huirás y, viva, te verás privada de ti misma. - Me contesto Pitia.
     Un escalofrío me recorrió todo el cuerpo.
      ¿Qué significaba eso?
      Entonces, decidí que viviría como un ermitaño, ese es el único modo de evitar el oráculo de los dioses.
      Eché a correr, hasta llegar a la orilla de un río, en un lugar apartado. Descubrí una gruta y allí me preparé un lecho de hojas, un refugio donde viviría el resto de mis días.
       A la mañana siguiente, había un hombre moreno y barbudo que me contemplaba. Presa de la ira le dije:
           - Él que se case conmigo antes ha de vencerme en la carrera. Si ganas me casaré contigo, si pierdes, perderás tu vida. ¿Estás dispuesto a aceptar el desafío?
        Pensé que con semejante condición rechazaría mi propuesta, pero me equivoqué.
           - Nos vemos esta noche en el circo.- contestó él antes de marcharse corriendo.
    Cuando llegué al circo aquella noche, estaba lleno de gente y pretendientes esperando en la línea de salida.
Después de derrotar a estos, aparecieron más, pero de repente me llamó un forastero más joven que yo. Lo observé más detenidamente, y me di cuenta de lo guapo y esbelto que era. Me sentía desconcertada, me había enamorado perdidamente de él. Intenté detenerle, pero él se negó a mis plegarias y se dirigió a la línea de salida.
Las trompetas dieron la señal. Empecé a correr, y me situé en la cabeza de la carrera. Pero, de repente, una manzana de oro rodó a mis pies. Estaba fascinada, me paré, y la cogí y después lo volví a adelantar. Y esto, otra vez. ¡Que extraño!, ¿de dónde saldrán estás divinas manzanas?- pensé.
Atalanta e Hipómenes, Guido Reni (1620)
   Cuando vi la tercera manzana, una voz en mi cabeza me dijo:
         - Ve a por ella, te sobra tiempo... ¡Corres tan deprisa!-
  La cogí y cargé con las tres manzanas en los brazos. Me pareció que me pesaban tanto que tuve que disminuir la marcha e Hipómenes consiguió pasar la línea de meta y así hacerse mi esposo.
 Me miré las manos y las tenía vacías.
Más tarde, estuvimos paseando de la mano por el bosque,
 hasta que vimos cerca de un templo, una cueva que se
consideraba sagrada. Allí entramos para amarnos.
De repente, contemplé cómo mis dedos se
convertían en garras, mi cabello en una
espesa melena; mis hombros en paletillas,
de las que salieron unas patas musculosas y peludas.
Intenté hablar, pero de mi boca salieron rugidos.
Miré con horror a Hipómenes. Nos habíamos convertido en leones.
¿Lo estaría soñando? ¿Qué había sucedido?
De repente, lo entendí todo.
Seguía viva, pero me había visto privada de mi misma.


Fuente de Cibeles en Madrid (1782) esculpida por        Francisco Gutiérrez (figura de la diosa y el carro), Roberto Michel (los leones) y el adornista Miguel Ximénez.





Atenea: diosa de la inteligencia y de la guerra.


ATENEA



Atenea tiene diferente epítetos como por ejemplo Glaucopis, que significa de ojos brillantes. También Bulea, Poliode, Tritogenia, Partenos, Palas, Nike son algunos de ellos.
    
Atenea es hija predilecta de Zeus, nacida de su frente, completamente armada después de que se tragase a su madre. Ésta jamás se casó ni tuvo amantes, mantuvo una virginidad perpetua. Era imbatible respecto a la guerra.

Fue patrona de varias ciudades pero se volvió más conocida como patrona de Atenas y de toda la región del Ática. También protegió a muchos héroes y otras figuras míticas. Fue adorada en todas las partes de Grecia.

Calendario ático
En su honor están las Panateneas, que eran unas fiestas religiosas en Atenas. Tenían lugar el 23 y el 30 del mes de hecatombeón (primer calendario ático). Eran las más antiguas e importantes de Atenas. Hay una cada cuatro años, que duraba cuatro días más que las anuales y eran más prestigiosas y apreciadas, similares a los Juegos Olímpicos.


  El animal asociado a Atenea es la lechuza y también la serpiente. El olivo era considerado un árbol sagrado asociado a esta diosa.
Serpientes
Lechuza

Olivo












Hay una historia sobre Atenea que dice que Hefesto quería hacer el amor con la diosa por haberla ayudado a venir al mundo, pero Atenea escapa de su brazo y Hefesto eyaculó sobre el suelo, surgiendo así Erictonio, antiguo antepasado fundador de la ciudad de Atenas.



Como referente cultural de esta diosa, en Valencia tenemos  el Ateneo, situado en els Poblats Marítims, lugar de reunión donde se realizan actividades culturales ya que la diosa relaciona con la inteligencia.